Lost es una cosa seria, y ya sabéis que en este blog no hay cabida para frivolidades. No estamos hablando de
Anatomía de Grey, donde sólo les falta echar un polvo en el quirófano al compás de cada rajada
bisturéica, ni de
Criminal Minds, donde después de 2 temporadas, ya han agotado el abanico de posibililades de
killers trastornados y recurren una y otra vez al canival con estrés post-traumático. Y que conste que sigo ambas series.
Pero, no, señores.
Lost es como una cerveza auténtica después de 6 meses de curro en una plataforma petrolífera (
véase anuncio).
Tuve una pseudo-discusión con un pseudo-entendido en series hace poco. El tipo decía que
Lost era un bodrio populista, previsible y lleno de fallos de raccord. Lo de los gazapos... es lógico teniendo en cuenta el ritmo frenético al que se rueda una serie de tan larga duración y con una puesta en escena tan compleja estructural y logísticamente. Y no voy a caer en la trampa de mencionar las históricas cagadas de grandes superproducciones como
Gladiator, o incluso clásicos como Crimen Perfecto o En bandeja de plata (uy perdón... he acabado cayendo en la trampa...).
Pero eso de "bodrio populista previsible"....
te va a costar mi amistad, pequeño. ¿Cómo se puede calificar de bodrio y de previsible una serie como
Lost, donde cualquier conjetura es lo menos parecido al resultado final? Nadie sabe cómo acabará, aparte de los guionistas y Matthew Fox. Es más... nadie se imagina cómo cerrarán todos los misterios abiertos en esa isla desde que el vuelo 815 de Oceanic Airlines se estampase en septiembre de 2004. Nadie tiene ni la más remota idea de qué es el humo negro, porqué si se mueve la isla se viaja en el tiempo, o quién es Jacob en realidad. Y, precisamente esa poca previsibilidad ha generado uno de los mayores tráficos de información en la red, a través de miles de foros, redes sociales y websites, donde los necesitados de
Lost, especulan con qué pasará. Es el hambre, la sed y el mono unidos...
Es por eso que
Lost es la última gran serie de culto. Porque cada episodio es tan sólo la antesala a un mundo de comunidades que necesitan expresar su fascinación por la serie y sus preguntas -aunque retóricas-. Cuenta el hecho de que sea la serie más descargada de Internet o que más maratones de visionado en fín de semana haya registrado. Pero si a eso se refiere el colega listillo con lo de que es populista... ¡ya te hubiera gustado a ti ser capaz de escribir el guión de este serie!, le contesté yo.
Si uno es simplón, como este tipo (que por cierto, ya está condenado al ostracismo), se quedará con una simplona idea: Que
Lost va de unos tíos que tienen un accidente de avión y naufragan en una isla desierta. Pero si uno hace una segunda lectura y reflexiona después de haber visto varias temporadas, llega a la conclusión de que más que de supervivencia sobre el terreno, habla de supervivencia personal. De cómo cada una de las personas que hay en esa isla tiene un pasado, un
background que de una forma u otra los atormenta, o los tiene tocados, y en un mundo nuevo, donde hay que partir de cero, hay que dejar atrás también ese pasado. De esos universales del sentimiento, combinados con amor, misticismo, miedo, dolor, muerte, incertidumbre, competitividad o afán de autosuperación...resulta un cócktel explosivo ante el cual sólo podemos decir "
Juro que veo sólo un capítulo más" mientras el reloj marca las 3 de la mañana...
Por eso nos apasiona, porque a pesar de los elementos de surrealismo
sci-fi, lo que ellos viven y sienten nos es más cercano de lo que parece a simple vista. También se plantean otras ideas, como la irreparabilidad del destino a través de posibles saltos en el tiempo. ¿Acaso no es algo ya planteado en los
grandes clásicos literarios? ¿A qué viene tanta reticencia? ¿Tal vez porque se trata de una serie norteamericana producida con sucio dinero norteamericano? Ah sí, me olvidaba que lo cool hoy en día es ser europeo, odiar a los americanos y ver cine iraní...
A mí, me pueden decir misa éste y cien intelectuales más como él. Pero
Lost marcó un impass en mi vida y en la forma de ver y entender una serie. Si fui capaz de ver la quinta temporada en 48 horas, soñar con posibles desenlaces al menos dos veces por semana o dejar mi trabajo para correr a ver un capítulo nuevo... es porque algo cambió después de aquel bendito accidente aéreo.