Hoy es un día muy especial para todas las mujeres del mundo. Y también debería serlo para los hombres. Me gusta ver cómo cada vez más la sociedad de sensibiliza con la violencia de género, que es el paso más importante para acabar de una vez por todas con ella.Un ejemplo de esta creciente sensibilidad es la estupenda campaña de Televisión Española, que pasa por una cobertura informativa amplia e incluso, una producción de ficción que aborda el tema.Lo malo es que a algunos parece molestarles que exijamos que se depuren responsabilidades por el mal histórico que nos han hecho los hombres. Algunos como el iluminado que escribió el artículo Revanchismo de género -me niego a escribir su nombre y concederle encima más eco-, de una indignante misogínia rancia, que se puede resumir en dos términos que el mismo impresentable usa en esta delirante columna: "resentimiento femenino". Se ve que éste se saltaba las clases de ética en el cole -o bien prefería las de religión católica y entonces se entiende todo ahora-, pero me parece que pedir justicia por las mujeres que mueren cada año en el mundo a manos de los machistas no es más que eso. Justicia. Nada tiene que ver con el concepto de "feminismo de la diferencia" o radical, que tan apropiadamente manipulan los misóginos cuando les conviene. Y digo yo, ¿a las víctimas del terrorismo se las cuestiona tanto? Porque es que la corteza subterrestre machista de este país empieza ya a mosquearme. ¡Todavía no son capaces de reconocer que la violencia de género es un fenomeno social y no dos casos aislados!
Señores, esto hace tiempo que ha dejado de ser "un asunto privado". Esto es una lacra que hay que erradicar con carácter urgente, no sólo con penas más duras o más juzgados de violencia sobre las mujeres, sino con conciencia social y con educación. Sobretodo educación, porque asusta ver cómo l@s jóvenes adoptan cada vez más patrones sexistas.
Parece que preocuparse por la violencia de género provoca la risita de más de uno. Luego no me extraña que muchos de éstos que se creen que esto es un tema de las feministas -que no se depilan, son lesbianas y odian a los hombres- son de los que "pegan lo justo". O igual, no levantan la mano, pero controlan tu móvil, tu ropa, tu vida social. Y eso es violencia, como tantas otras cosas que no nos atrevemos a decir alto y clarito.
Después del mandamiento número seis 'No matarás', Dios bien podría haber incluido el 6.1 'Ni a las mujeres tampoco'. Pero me da a mí que ése era otro machista.












